MARZO 15

02.04.2021

" Busqué a Jehová, y él me oyó, y me libró de todos mis temores." Salmo 34:4

De los 150 Salmos, el Salmo 34 es mi favorito. Trata de la fidelidad de nuestro SEÑOR para librar a sus hijos de grandes pruebas y crisis. David declara: El ángel de Jehová acampa alrededor de los que le temen, y los defiende... Claman los justos, y Jehová oye, y los libra de todas sus angustias... Muchas son las aflicciones del justo, pero de todas ellas le librará Jehová" Salmo 34:7-17-19

Mira la afirmación de David en este Salmo: "Busqué a Jehová... Este pobre (necesitado) clamó... ". (34:4, 6). ¿Cuándo hizo David este clamor? Sucedió cuando estaba fingiendo locura en Gat y, sin embargo, no pudo haber orado de manera audible en presencia de los filisteos. Esto nos lleva a una gran verdad sobre la liberación de Dios. A veces, el clamor más fuerte se hace sin una voz audible, esto es: LA ORACIÓN SILENCIOSA, la que nadie puede escuchar, solo Dios.

Yo sé lo que es este tipo de "clamor interior". Muchas de las oraciones más ruidosas de mi vida, mis clamores más importantes, desgarradores y profundos, se han hecho en total silencio. A veces he estado tan aturdido por las circunstancias que no podía hablar, abrumado por situaciones tan fuera de mi alcance que no podía pensar con la suficiente claridad como para orar. En ocasiones, me he sentado solo en mi estudio tan desconcertado que no podía decirle nada al SEÑOR, pero todo el tiempo mi corazón estaba clamando: "¡Dios, ayúdame! No sé cómo orar en este momento, escucha el clamor de mi corazón. Líbrame de esta situación".¿Alguna vez has estado allí?

¿Alguna vez has pensado: "No sé de qué se trata todo esto. Estoy tan abrumado por mi circunstancia, tan inundado por un dolor profundo, que no puedo explicarlo. SEÑOR, ni siquiera sé qué decirte. ¿Que está pasando?" ¡SEÑOR, ayúdame!" Yo creo que esto es exactamente por lo que pasó David cuando fue capturado por los filisteos. Cuando escribió el Salmo 34, él estaba admitiendo: "Estaba en una situación tan abrumadora, que actúe torpemente. Sin embargo, por dentro me pregunto: "¿Qué está pasando conmigo? ¿Cómo ha sucedido esto? ¡SEÑOR, ayúdame!"

Y así parece que David estaba diciendo: "Este pobre clamó desde su interior, sin saber qué decir o cómo orar. Y el SEÑOR me oyó y me libró de Todos mis temores". Fue un clamor profundo del corazón, y el SEÑOR es fiel en escuchar cada gemido, no importa cuán débil sea. -David Wilkerson

Dios puede escuchar nuestros pensamientos tan fácilmente como puede oír nuestras palabras: Examíname, oh Dios, y conoce mi corazón; Pruébame y conoce mis pensamientos; Salmos 139:23. Job, al perderlo todo, incluyendo sus diez hijos, estaba tan devastado por su aflicción que pasó siete días sentado en silencio junto a sus amigos, pues "su dolor era muy grande". Job 2:13. Ana debido a su esterilidad, derramó su alma delante de Dios, 1Samuel 1:15 Y hablaba en su corazón, y solamente se movían sus labios, y su voz no se oía. 1Samuel 1:13 Su ruego a Dios emanaba de un corazón acongojado.

En la oración, no son las muchas palabras, ni la elocuencia: Dejen de hablar con tanto orgullo y altivez; ¡no profieran palabras soberbias! El SEÑOR es un Dios que todo lo sabe, y Él es quien juzga las acciones. 2Sam.2:3 La sinceridad y la fe en Oración, son las que mueven la mano de Dios. El cielo nunca hace caso omiso a un clamor sincero y profundo, impulsado por una gran necesidad, pero lleno de fe, aún sin palabras, el SEÑOR lo escuchará; porque Dios, que examina los corazones, sabe qué es lo que el Espíritu quiere decir.... Rom.8:27