SEPTIEMBRE 8

18.09.2021

"Para que por ellas lleguen a ser PARTÍCIPES DE LA NATURALEZA DIVINA". 2 Pedro 1:4.

El creer que puedo ser "partícipe de la naturaleza divina", no significa que quiero llegar a ser más grande que Dios, o que estoy tratando de ponerme a su nivel, como Dios nunca llegaré a ser: Todopoderoso, el Creador, omnisciente etc...Ser partícipe de la naturaleza divina significa que los atributos y carácter de la naturaleza de Dios, ¡se vuelven míos, a través de su obra en mi corazón! La naturaleza Divina es: Amor, Bondad, Mansedumbre, Justicia, Misericordia, Piedad, Benignidad, Paciencia, Gozo, Paz, Dominio propio, Fidelidad, Honestidad, Verdad.

Está escrito acerca de Dios, que Él no puede ser tentado por el mal. Santiago 1:13 Por otro lado, todo ser humano tiene una carne con pasiones y deseos, o la inclinación al pecado, lo que causa que seamos tentados. Esa es la naturaleza humana. Sin embargo, si soy fiel y recibo victoria sobre la tentación de pecar, paso a paso voy venciendo para que el pecado en mi carne sea llevado a muerte. Entonces estas características divinas, que son puras y perfectas, pueden ser hechas en mi vida por el Creador. Es un proceso de transformación.

Lento pero seguro, el fruto del Espíritu, que es otra forma de decir: "Naturaleza Divina", empieza a reemplazar el pecado en mi carne o frutos de la carne, que Pablo describe claramente: Inmoralidad sexual, impureza, sensualidad, idolatría, hechicerías, enemistades, pleitos, celos, iras, contiendas, divisiones, herejías, envidias, homicidios, borracheras, orgías, y cosas semejantes a éstas. Acerca de ellas les advierto, como ya antes les he dicho, que los que practican tales cosas no heredarán el reino de Dios. Gál. 5:19 Y a medida que sigo fielmente a Jesús en el camino de victoria sobre el pecado, mi naturaleza inclinada al mal se vuelve divina y comienzo a dar frutos del Espíritu, los cuales son: Amor, Bondad, Mansedumbre, Justicia, Misericordia, Piedad, Benignidad, Paciencia, Gozo, Paz, Dominio propio, Gálatas 5:22-23

Está escrito que la plenitud de la Deidad habita corporalmente en Cristo. Filipenses 2:5-11 Esto significa que mientras estaba en forma humana, Jesús logró la transformación de la naturaleza humana a la naturaleza divina completamente. Y ahora debo seguir este camino que Él ha trazado para mí: El camino de humildad y obediencia. A través de la Fe en Él esto es posible. ¡Puedo seguir el ejemplo de Jesús por medio del Espíritu Santo dentro de mí, el cual me muestra la verdad y me da poder para vencer!

Esto no es algo que yo haga con mi propia fuerza. Es una obra que Dios hace en mi interior; ¡Es un milagro! Entonces se hace evidente que mis acciones, pensamientos, palabras y propósitos en la vida, se vuelven divinos, y se encuentran por encima de lo que es "normal" para las personas. El resultado de Dios haciendo este milagro en mí, a través de mi obediencia por fe y el poder del Espíritu Santo, es que ¡Los pensamientos de Dios, que son mucho más altos que los míos, como los cielos que están por encima de la tierra, se vuelven mis pensamientos! Isa.55:9 "Mas nosotros tenemos la mente de Cristo." 1Cor.2:16 Y el que se une al SEÑOR es un espíritu con él. 1Cor.6:17

El hecho de que Dios pueda lograr una hazaña tan asombrosa en mí, como un ser humano ordinario y normal, uno que está profundamente arraigado con la tendencia a pecar, ¡es tan asombroso! que lo alabaré, honraré y glorificaré por toda la eternidad por haberme salvado. Así mi vida, la nueva creación en Cristo, verdaderamente traerá honor y gloria a Dios. Esta es la esperanza viva que tengo, por lo que lucho, por lo que vivo y en lo que mis ojos están fijos firmemente. "Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que por su gran misericordia y mediante la resurrección de Jesucristo nos ha hecho nacer de nuevo a una esperanza viva, para que recibamos una herencia incorruptible, incontaminada e imperecedera. Esta herencia les está reservada en los cielos a ustedes, que por medio de la Fe son protegidos por el poder de Dios, para que alcancen la Salvación, lista ya para manifestarse cuando llegue el momento final."1 Pedro 1:3-5. -Ann Steiner