ABRIL  15

13.04.2021

Mejor es tu amor que el vino. Cantares 1:25

Mejor es tu amor que el vino por el gozo que proporciona Tu perdón. Si se juntaran todos los amores del mundo en uno solo, jamás podría compararse al amor inigualable de Cristo. El amor de Cristo hace que el hombre que languidece en su pecado reviva de su agonía, y salte de alegría. ¿Pero, qué pecador al sentirse perdonado y justificado no se siente lleno y embriagado con el gozo del Espíritu Santo?

Sí, mejor es tu amor que el vino, por la paciencia con que aguardas al pecador y la clemencia con que acoges al que se arrepiente. Es una dulzura doble, exuberante que brota del corazón del SEÑOR: Su paciencia para esperar y su facilidad para perdonar. Por la misericordia del SEÑOR no hemos sido consumidos.Lam.3:22 Por eso demora la sentencia de condenación del que le rechaza; para poder perdonarlo si se arrepiente. Porque no quiere la muerte del pecador sino que se convierta y viva: No queriendo que nadie perezca, sino que Todos vengan al arrepentimiento. 2Ped.3:9 Y Pablo dijo: Pero Dios, que es rico en misericordia, por su gran amor con que nos amó, aun estando nosotros muertos en pecados, nos dio vida juntamente con Cristo (por gracia sois salvos), y juntamente con él nos resucitó, y asimismo nos hizo sentar en los lugares celestiales con Cristo Jesús.Efe.2:4-7

Mejor es tu amor que el vino. El vino es el símbolo del gozo terrenal. Y si se nos niega el gozo terrenal hay algo mejor que puede ocupar su lugar, con tal que nosotros no lo rechacemos. A este respecto, el amor de Cristo es mejor que el vino. Cualquiera que fuera la dicha que hubiere en el mundo (y sería una necedad negar que hubiera algún tipo de dicha que incluso los hombres más ruines conocen) el amor de Cristo es muy superior a ese deleite. La dicha humana derivada de fuentes terrenales es un estanque lodoso y sucio del que los hombres no beberían, si supieran que hay un raudal más dulce, más renovado y mucho más refrescante. El amor de Cristo trae un gozo que es ideal para los ángeles, un gozo que continuaremos disfrutando en el propio cielo, un gozo que vuelve a la tierra semejante al cielo; por tanto: "Tu amor es mucho mejor que el vino."

¿Estás cansado, agotado, desesperado de la vida, a punto de desfallecer por tu incredulidad? Tú únicamente necesitas que el amor de Cristo y su perdón sean derramados abundantemente en tu corazón. Sólo necesitas más del amor de Cristo, y serás lleno de la paz de Dios que sobrepasa todo conocimiento. Quiera Dios que todos seamos llenos de ese amor hasta rebosar, como lo fueron aquellos que creyeron en el día de Pentecostés, de quienes los burladores decían que estaban embriagados con vino. Pedro en verdad dijo que no estaban ebrios, como ellos suponían, sino que el Espíritu de Dios y el amor de Cristo los llenaban con un poder sobrenatural, y, por tanto, los hombres no sabían de qué se trataba. ¡Que Dios nos conceda también este gran poder, y Cristo recibirá toda la gloria por ello!

Mejor es tu amor que el vino en las dificultades: A aquel a quien el SEÑOR ama disciplina. Aprecio el conocimiento que he obtenido a través de dolores, dificultades y pecados perdonados. Aprecio el conocimiento de un amor que nunca se ha cansado de mi, que es más fresco que el más fresco de los rocíos de mi juventud, y más tierno que la mayor ternura que se pueda hallar.

Puede ser en la hora de algún dolor o cuando te sientes abandonado, o cuando la esperanza fallida hace doler el corazón, que el amor nos visita y nos otorga dulzura. En aquel momento usa estas benditas palabras de esperanza: "En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó y envió a su Hijo para que fuera ofrecido como sacrificio por el perdón de nuestros pecados."1Juan 4:10 En la hora de la desilusión y la decepción cuando las dudas entran al corazón, acude a las palabras: "Mejor es tu amor que el vino. " Estas palabras cayeron en el corazón del autor desde el trono de luz y destilan infinita paz. Al instante cambian el aspecto de todo y aún los sentimientos.

No te detengas antes de alcanzar una experiencia bendita. Aun cuando se te haya quitado un objeto muy amado, y parezca que ha escapado de ti la luz de la vida; si la decepción y la traición vienen siguiendo tus pasos, si fracasan tus planes y tus esfuerzos no ven recompensa, aprende a inclinar tu cabeza y a decir: "Mejor es tu amor que el vino".