ABRIL 2

03.04.2023

Si alguien edifica sobre este fundamento con oro, plata, piedras preciosas, madera, heno u hojarasca, 1 Corintios 3:12

Lo más importante de cualquier edificio grande y pesado es su base o cimiento. Todo creyente, por lo tanto, puede muy bien regocijarse de que el fundamento sobre el que está edificando es Cristo, la Roca eterna, cimiento sólido, permanente y duradero. Es preciso edificar encima de Él, siguiendo cuidadosamente las indicaciones del diseño celestial, para la plena realización del "templo santo en el Señor" en toda su gloria, majestad y belleza espiritual. "Porque nadie puede poner otro fundamento que el que está puesto, el cual es Jesucristo", 1Cor.3:11. De modo que, los vientos pueden soplar, las inundaciones pueden venir, pero permanece inamovible a través de todos ellos. La iglesia verdadera está basada en Cristo y su doctrina y en nada más. Por tanto, estará de pie contra todas las fuerzas de la naturaleza o el tiempo. Mat.7:24-27

En este lenguaje figurado que Pablo emplea, materiales con que edifica sobre el fundamento, Cristo. Los primeros tres: oro, plata, "piedras preciosas", que resisten el fuego. "Piedras preciosas", "piedras vivas." "piedras costosas", pues la sangre del SEÑOR fue el precio pagado por ellas. Representan a creyentes convertidos al SEÑOR que, sometidos a la prueba de fuego de los sufrimientos, se purifican cada vez más, crecen y se fortalecen más y más. Es necesario ser afligido "en diversas pruebas", Sant.1:2 y estas son para la fe lo que es el fuego para el oro, a saber, agentes de purificación. "....Si es necesario, tengan que ser afligidos en diversas pruebas, para que sometida a prueba su fe, mucho más preciosa que el oro, el cual aunque perecedero se prueba con fuego, sea hallada en alabanza, gloria y honra cuando sea manifestado Jesucristo." 1 Ped. 1:6-7. Permanecen pese a las aflicciones brillan cada vez con más fulgor, sostienen y adornan la "casa espiritual" de Dios, su "templo santo", su "edificio".

Oro, plata, piedras preciosas. También representan las doctrinas verdaderas, firmes, esenciales con respecto a Cristo, que son las bases reales en las que se alza el edificio. Son doctrinas creídas y puestas en práctica, y que, cuando se reciben, edifican al pueblo de Dios en la fe, el amor y la obediencia; haciéndolos sabios para la salvación, santos y útiles aquí, y preparados para la vida eterna. "Si ustedes permanecen en Mi palabra, verdaderamente son Mis discípulos". Juan 8:31

Los otros tres materiales, "madera, heno, hojarasca", son endebles, sin valor, materiales que cuando se prueban en el fuego, se convierten en cenizas. Representan las obras realizadas en la carnalidad. Creyentes edificados sobre falsas doctrinas, no apoyadas en la palabra de Dios, son doctrinas de invención humana, no están cimentadas en Cristo, no promueven la edificación y la salvación: "Todo el que se desvía y no permanece en la enseñanza de Cristo, no tiene a Dios; el que permanece en la enseñanza tiene tanto al Padre como al Hijo". 2 Juan 1:9 "En ningún otro hay salvación"; Heb.4:12. Si dejamos de lado la doctrina de la expiación de Cristo, no hay fundamento para nuestras esperanzas. "Si alguien no permanece en Mí, es echado fuera como un sarmiento y se seca; y los recogen, los echan al fuego y se queman". Juan 15:6

"No debemos descuidar la edificación de nuestro propio carácter sobre el único fundamento, que es Jesucristo. Dios lo ha puesto a Él para que sea el fundamento de toda estructura que se mantendrá firme en todas las pruebas de fuego por las que estamos destinados a pasar. Debemos seguir construyendo día a día. Todo lo que hacemos o decimos es otra piedra que construye el templo del SEÑOR. Depende de nosotros elegir con qué material construimos; oro, plata, piedras preciosas o madera, heno, y hojarasca". FB Meyer