DEVOCIONAL DE HOY


Bendice, alma mía, al SEÑOR, Y no olvides ninguno de sus beneficios. Salmo 103:2

Nada hay más eficaz para prender la llama del amor que debemos profesar al SEÑOR, y avivar el fuego en el altar de nuestro corazón, que meditar cada día en los beneficios del SEÑOR y no olvidar ninguno de ellos. Aunque los beneficios de Dios son innumerables, nuestra alma puede contemplar y digerir cada día los principales y profundizar en ellos, hasta que asimile y agradezca aún por los más pequeños y ocultos. Esto fortalece la fe, ayuda a avanzar en el camino de la piedad y es saludable para el alma que busca al SEÑOR. Así es como el fuego se mantendrá encendido en el Altar y nunca se apagará" Lev.6:12-13

1.- MEDITAR EN EL BENEFICIO DE LA CREACIÓN: " Pregunta a las innumerables plantas y animales; ¿no testifican de la acción de Dios fuente de la vida? Sí, de cada una de ellas, de cada obra de la naturaleza viene la respuesta. ¡Oh Dios!, por todas partes vemos tu amor. La creación, en toda su longitud, anchura, profundidad y altura, es la manifestación de tu Espíritu, y sin Ti el mundo estaría oscuro y muerto. El universo es para nosotros la zarza ardiente que vio Moisés: Dios está siempre presente en ella, porque arde con su gloria, y el terreno en que estamos siempre es santo." Francis Dillon

Además, medita en que Dios te dio ese ser que tienes: "Tú fuiste quien formó todo mi cuerpo; tú me formaste en el vientre de mi madre." Salmo 139:13 Reconozcan que el SEÑOR es Dios: Él nos hizo, y no nosotros a nosotros mismos. Salmo 100:3 Él compuso y organizó nuestro cuerpo y lo dotó de miembros, sentidos y órganos que funcionan con una exactitud admirable y de una manera tan maravillosa y providencial que si consideramos cada uno de ellos, es en sí una gran creación y grande beneficio. David con gratitud dijo: "Te daré gracias, porque asombrosa y maravillosamente he sido hecho; Maravillosas son Tus obras, Y mi alma lo sabe muy bien." Salmo 139:14

2.- MEDITAR EN EL BENEFICIO DEL CUIDADO Y PRESERVACIÓN: Dios es el preservador de todo lo creado. Así como sin Él nada fue hecho, sin Él todo se desharía, pues "Todos ellos esperan de ti que les des su comida a su tiempo. Tú les das, y ellos recogen; abres la mano, y se llenan de lo mejor; si escondes tu rostro, se espantan; si les quitas el aliento, mueren y vuelven a ser polvo(de que fueron hechos). Salmo 104:27-29. Toda la preservación de la creación depende sólo de la Divina Providencia y sin ella falta todo lo demás.

Todas las criaturas son parte de este beneficio, pues todas ellas Dios las hizo para este fin. De manera que tuyo es el cielo, el sol, la luna, las estrellas, el mar y lo que en ellos hay, los peces, las aves, y en general los animales, las plantas, los árboles, y todas las cosas porque todas ellas están dedicadas a nuestro servicio. En este beneficio también meditó David: "¿Qué es el hombre para que te acuerdes de él, Y el hijo del hombre para que lo cuides?.....lo has hecho un poco menor que los ángeles, Y lo coronas de gloria y majestad! Tú le haces señorear sobre las obras de Tus manos; Todo lo has puesto bajo sus pies: Todas las ovejas y los bueyes, Y también las bestias del campo, Las aves de los cielos y los peces del mar, Cuanto atraviesa las sendas de los mares. Salmo 8:5-10

3.- MEDITAR EN EL BENEFICIO DE LA REDENCIÓN: Gran beneficio es que el Rey de reyes, perdone al culpable la vida y los azotes que merece por sus fallas, y los quiera recibir por él en todo su cuerpo, este es sin duda ni comparación un beneficio mayor y el que más enciende el corazón para rendirle siempre adoración y alabanzas en el altar interior. Mira al SEÑOR JESÚS en la cruz, medita en todos sus sufrimientos, mira todas sus heridas y dolores que padeció allí por ti, medita en ellas no con tus ojos físicos sino con los espirituales, "porque esto no lo revela ni carne ni sangre, sino el Padre que está en los cielos." Mateo 16-17 Entonces comprenderás más allá de la cruz física, la obra de Redención que Él hizo, pues en todas las épocas hasta hoy, ha habido muchos mártires, pero ninguno hizo ni hará lo que Él obró..

Medita como el SEÑOR Jesucristo tomando la imagen de pecador, nos lavo y purifico con Su Sangre ¡nos dio la victoria contra el pecado! Satisfaciendo y aplacando la ira de Dios. ¡Oh inefable bondad! ¡Oh misericordia inmerecida! ¡Oh amor nunca pensado! ¡Oh incomprensible amor! ¡Oh maravillosa bondad, que sin tener de nuestra parte ningún merito, y de Su parte ninguna necesidad, quiso por Su gracia y gran misericordia salvarnos por esta vía! "Nos salvó, y no por obras de justicia que nosotros hubiéramos hecho, sino por Su misericordia," Tito3:5 »Yo, y nadie más, soy el que borra tus rebeliones, porque así soy yo, y no volveré a acordarme de tus pecados. Isa.43:25

En la Cruz el SEÑOR redimió al mundo, nos devolvió la vida al paraíso, nos hizo nuevas criaturas; por medio del lavamiento de la regeneración y la renovación por el Espíritu Santo. Tito 3:5 Nos hizo partícipes de su gloria y felicidad eterna, dignos de morar en Su casa, de comer en Su mesa, para que disfrutemos de lo que Él disfruta, de vestir la misma inmortalidad que Él viste, y de reinar para siempre con Él. Al meditar en esto, el alma se inflama, se ensancha de gozo, porque es tan grande este beneficio, que si juntamos todas las criaturas y riquezas del mundo no lograrían llenar el corazón como lo ha hecho Jesucristo. Despierta alma mía y comienza a meditar en todos Sus beneficios, pero en especial en la obra de Cristo en la Cruz, iluminada con el resplandor de esta revelación que solo viene del Espíritu Santo, y con acciones de gracias, exclama: " ¡Bendito y alabado seas para siempre, misericordioso Salvador del mundo, reconciliador de los hombres, restaurador de los cielos, triunfador del infierno, vencedor de satanás, autor de la vida eterna, destructor de la muerte y la condenación, y Redentor de los que andan en tinieblas y sombre de muerte! Isaías 9:1

SEÑOR gracias por tu inmenso amor, te pido que embriagues mi alma con tu Sangre Preciosa, que a donde vaya, siempre te vea crucificado. Éste sea todo mi consuelo, estar siempre crucificado contigo, y en toda mi aflicción, no pensar otra cosa fuera de ti. No permitas que un tesoro tan precioso haya sido derramado en vano por mí, que no quede estéril y sin fruto en mi vida. En tu Sangre Preciosa se refugian los tentados, se consuelan los tristes, los heridos son sanados, los pecadores tienen entrada al cielo ¡Oh vena de agua viva que brota para vida eterna! Ábreme SEÑOR, esa puerta, recibe mi corazón en esa tan deleitable morada, beba yo de esa dulce fuente y embriagado con ese tan precioso vino olvide todos los afanes de este mundo. y con David cante diciendo: "Este es para siempre el lugar de mi reposo; Aquí habitaré," Salmo 132:14 !Amen! - Luis de Granada "Bendice, alma mía, al SEÑOR, Y no olvides ninguno de sus beneficios."